Desafíos globales en el suministro estable de aluminio
La producción de aluminio consume mucha energía: una tonelada consume tanta electricidad como entre 3 y 4 hogares al año. El aumento de los costes energéticos ha dificultado el suministro mundial: las plantas de aluminio de Australia y Mozambique se enfrentan a cierres, mientras que la escasez de suministro en Estados Unidos afecta a los fabricantes de automóviles.
China representa aproximadamente el 50 % de la producción mundial de alúmina y entre el 50 % y el 60 % de la fundición de aluminio. Para finales de 2025, su capacidad de producción de aluminio electrolítico era de 44,83 millones de toneladas anuales, con una producción de 44,23 millones de toneladas (+1,8 % interanual). El uso de energías limpias en la producción de aluminio electrolítico aumentó al 25 %, pero persisten la escasez de recursos y la presión para reducir las emisiones de carbono.
La mayor parte de las reservas mundiales de bauxita se encuentran en Guinea, Australia y Vietnam (57%). China posee solo el 3,3% de la producción mundial (mil millones de toneladas), el 90% concentrado en cuatro provincias. Es el segundo mayor productor mundial (90 millones de toneladas al año, el 23,68% de la producción global).
Como mayor importador mundial de bauxita (200 millones de toneladas al año, con un 68 % de dependencia externa), la bauxita china presenta un alto contenido de impurezas. El desarrollo de bauxita de baja calidad y alto contenido de azufre requiere avances tecnológicos para mejorar su aprovechamiento.